La semana pasada recomendé unos pasos a seguir para guardar adecuadamente la ropa de otra temporada y así tenerla dispuesta para cuando haya que volver a utilizarla. Pero ahora toca colocar toda la ropa de la nueva temporada en el armario, ¿por dónde empezar?

Para los que me conocéis, sabéis perfectamente que yo no puedo aconsejaros empezar por otra cosa que no sea por la propia limpieza del armario. Cuando tenemos el armario completamente vacío y antes de colocar cualquier tipo de prendas, debemos acometer una limpieza exhaustiva.

Limpieza de pelusilla armariosY limpiar no significa pasar un trapo con un poco de producto y ya está. No, me refiero a desmontar el armario para hacerle una limpieza en profundidad. Sí; has leído bien: desmontar tu armario. No te conformes con pasar un trapo por los cajones. Sácalos de los rieles y aprovecha para aspirar. Tampoco te conformes con pasar un trapo por las estanterías, sácalas y límpialas bien.

El otro día estuve trabajando en casa de una clienta, y cuando acometíamos la reorganización del armario principal, incidí en la importancia de la limpieza. No os podéis imaginar la cara que puso cuando le dije que había que desmontar los armarios. Me dijo sencillamente que no le parecía necesario. ¿Hace cuanto que no desmontas las cajoneras de tu armario?, le pregunté. Ella me contestó con franqueza que nunca lo había hecho. Acto seguido, saqué cada uno de los cajones (tardé apenas unos minutos) y mi clienta pudo comprobar la gran cantidad de polvo y pelusa que había en el fondo de la cajonera.

Estoy convencida de que si tú tampoco has desmontado las cajoneras de tu armario desde que te las instalaron y ahora te pones manos a la obra, te va a pasar exactamente lo mismo. Por eso es aconsejable desmontar el armario aprovechando el cambio de temporada.

Pues bien, ahora que ya tienes el armario limpio detente un momento ante él y examínalo. La organización de un armario depende de muchos factores, entre ellos, su propio tamaño, la distribución interna de su espacio, el número de cuerpos que tiene, la cantidad de sus cajoneras o baldas y, sobre todo, la ropa que queremos ubicar dentro de él.

Distribución de armarios - Con orden y limpieza

Si en la temporada anterior, antes de guardar la ropa, no aprovechaste para eliminar todas aquellas prendas que desde hace años no usas, que están medio descoloridas o incluso que ya no te vienen ni te gustan, ahora tienes la segunda y decisiva oportunidad para deshacerte de ellas. Si por pereza o prisas no te detienes a hacerlo, te aseguro que más adelante tampoco encontrarás el momento adecuado, y al final todo ello se traducirá en una acumulación irracional de prendas inútiles. ¿Qué sentido tiene disponer en el armario de una ropa que no utilizas y que está ocupando un espacio que podrías destinar a ubicar otra cosa? ¿Te has parado a pensar que esa ropa, aparte de espacio, te está robando también tiempo? Tiempo para pensar qué hacer con ella, como guardarla, donde ubicarla… Si lo analizas detenidamente, no tiene ningún sentido.

Ya sin ropa inútil a la vista, empieza por dividir el espacio del armario en función de las personas que lo utilicen y en función de la cantidad de ropa que tenga cada uno. Como regla general, la experiencia me muestra que las mujeres necesitamos más espacio que los hombres.

Si el armario tiene tres cuerpos, dedica cada cuerpo del armario a una persona. Es importante que cada usuario tenga su propio espacio. En el caso de que haya que compartir espacio, como por ejemplo puede ocurrir con las cajoneras, entonces es importante que destines un cajón para cada persona.

Distribución de armarios - Con orden y limpieza

Mi consejo es que unifiques y guardes por categorías, es decir, los pantalones todos juntos, las camisas todas juntas y así sucesivamente.

En cuanto a la ropa doblada, si aún no conoces el doblado en vertical, te animo a que lo pruebes pues con este sistema ahorrarás mucho espacio. Pero éste es el tema de un futuro post en el que te explicaré las claves de dicho sistema de doblado.

Elena Bermúdez
Organizadora profesional.