A menudo en las casas hay suciedad oculta que pasamos por alto. Aunque aparentemente nuestra casa esté limpia, existen determinados lugares y rincones que suelen quedar en el olvido durante la limpieza general del hogar. En algunas ocasiones porque suelen pasar desapercibidos y en otras porque son de difícil acceso.
Cuando limpiamos la casa siempre limpiamos las superficies de los muebles, incluso los laterales de muchos de ellos, pero ¿qué pasa con la parte de atrás de nuestros muebles y electrodomésticos?

A veces es muy difícil mover los electrodomésticos cada vez que limpiamos a fondo la cocina. Pero la realidad es que la suciedad se va acumulando debajo de éstos y solo cuando tenemos que repararlos, sustituirlos o moverlos con motivo de una mudanza nos damos cuenta de la suciedad que han ido acumulando con el paso de los años.

En el caso de los electrodomésticos, la limpieza exterior de los mismos puede incluso alargar la vida útil del aparato. Si te animas a moverlos puedes encontrarte al retirarlos con óxido, suciedad, bacterias y hasta insectos.

¿Cada cuánto se han de mover los muebles y que tipos de muebles mover? En este sentido “cada maestrillo tiene su librillo”. Yo personalmente, realizo una limpieza más exhaustiva en la antesala de cada estación del año, es decir, cuatro veces al año. Suelo aprovechar estos periodos para mover todos los electrodomésticos y los muebles de casa que no están anclados a la pared.

  1. En primer lugar, vacío el mueble que quiero desplazar para limpiar. Siempre resultará menos pesado mover un mueble vacío que uno que está abarrotado de objetos.
  2. En segundo lugar, aparto el mueble completamente. Para ello tendrás que desplazar previamente otros muebles en caso de que sea necesario. Si por falta de espacio solamente desplazamos el mueble por un lado y después por el otro, la limpieza no será igual.
  3. En tercer lugar, aspiro. Aspira tanto la parte trasera del mueble como la parte del suelo que ocupe. Seguidamente limpia el mueble y friega el suelo. Espera hasta que se seque y luego vuelve a ubicar cada cosa en su lugar.

Muchas personas no consideran necesario este tipo de limpieza tan exhaustiva, pero la realidad es que no limpiar el polvo de detrás de los muebles o electrodomésticos que en ocasiones nos parece algo insignificante e inofensivo, puede entrañar riesgos para nuestra salud.

Limpieza en casa

El polvo en ocasiones no solo agrava las alergias, sino que además es toxico, ya que puede contener sustancias químicas como plomo, cenizas, pesticidas, etc. que son trasportadas por el aire que entra en nuestro hogar. La acumulación de polvo puede provocarnos malestares físicos tales como: congestión nasal, estornudos, picazón en los ojos y enrojecimiento.

Eliminando estos focos de suciedad tu casa permanecerá más limpia durante más tiempo y ganarás en salud.

Polvo - Con orde y limpieza

Elena Bermúdez.
Organizadora profesional.