El baño como norma general suele ser un lugar pequeño en el que deberíamos de ubicar solamente todo aquello que se utilice en él, y para eso es muy importante una buena organización del espacio.

Como vengo diciendo, el primer paso para la organización efectiva de cualquier espacio es eliminar y reducir el volumen de cosas que tenemos en ese lugar, y el baño no puede ser una excepción. No se trata de tirar por tirar, se trata de tener sólo lo que realmente utilizamos y evitar la acumulación innecesaria de objetos.

Para empezar con la organización del baño mi consejo es que cojas una bolsa, un barreño o un cesto para ir metiendo todo aquello que no te sirve. ¿Y por qué hacerlo así? Pues bien, la respuesta es muy sencilla. En el baño solemos tener cosas muy pequeñitas tales como: horquillas, ganchos, gomas, muestras, etc. Yo me he llegado a encontrar: botones, alfileres, chupetes, juguetes pequeños de niños, monedas, etc.

Si empezamos sacándolo todo y lo dejamos en el suelo (pues la verdad es que se trata de un lugar con poco espacio) podemos terminar en el caos más absoluto. De aquí lo de concentrarlo todo en una bolsa, por ejemplo.

Kaos - Con Orden y LimpiezaEmpieza por abrir los cajones y los armarios de tu baño y visualiza todo aquello que guardas sin sentido.

¿Qué me dices de las horquillas y los ganchos que guardas de aquel recogido que te hicieron en la peluquería hace ya más de dos años? No los has utilizado durante todo este tiempo y te aseguro que no los vas a utilizar ahora, por lo tanto ¡a la bolsa!

Respecto a la colección de gomas del pelo que tienes, descarta: las viejas, las defectuosas y aquellas que tienen el elástico pasado. Estoy convencida de que ni te las pones ni te las vas a poner. Lo único que están haciendo es ocupar espacio. Deshazte de ellas, ¡a la bolsa!

Productos de baño - Con Orden y LimpiezaMuestras de productos. Las muestras tienen un objetivo claro y es, el de dar a conocer productos que desconocemos para así promocionar su adquisición. Las he visto en todas sus variedades y formas: muestras de maquillaje aun cuando no son para tu tipo de piel, muestras de pasta de dientes que te dio el dentista en la última visita, muestras de champú que te regalaron en una revista y que no son para tu tipo de pelo.

En el caso de los perfumes, la intencionada generosidad de su oferta suele ser seguida, tras una primera y a veces única prueba, por el más absoluto abandono. Algunos clientes me han llegado a decir que conservan las muestras “por si” algún día hacen un viaje. Seamos sensatos, yo si me voy de viaje o me voy de cena no me voy a arriesgar a ponerme perfumes o cremas que no se ni como huelen, ni si me van a producir alergias. Para eso existen unos pack de botes de viaje que los puedes rellenar con tus productos.

Simbolo PAO - Con Orden y LimpiezaAdemás hay un dato respecto a las muestras que creo que es muy importante. Los productos cosméticos, al igual que la comida, también tienen una fecha que indica cuando se deben de dejar de utilizar. Aplicarse productos fuera del plazo recomendado puede afectar a nuestra piel. Debemos fijarnos en el símbolo PAO situado en la parte inferior de las muestras y de los productos cosméticos. Representa un tarro de cosméticos abierto sobre el que figura impreso un número de meses o años. Ese símbolo nos indica durante cuánto tiempo podremos utilizar el producto una vez abierto. Así que, muestras inútiles y caducadas, ¡a la bolsa!

Los botes de geles y cremas hidratantes en los baños. Es recomendable tener un gel de repuesto, ¡pero uno!, no los cinco botes que habéis comprado en una súper oferta. Además yo te aconsejaría que no tuvieras abierto a la vez más de un bote del mismo producto. He llegado a ver tres botes de geles diferentes en la misma ducha. Lo lógico es abrir uno y cuando se termine nos deshacemos de él y lo remplazamos, y así sucesivamente. Geles de baño, de uno en uno.

Cremas - Con Orden y LimpiezaLo mismo pasa con las cremas que en su día pensamos que nos iban a funcionar pero que después de ponérnoslas un par de veces, nos hemos dado cuenta de que no nos gustan. ¿Qué sentido tiene conservarlas? mejor regálaselas a alguien que les pueda sacar provecho. Si tú no te las has puesto porque no te funcionan, eso quiere decir que no te las vas a volver a poner. Cremas hidratantes, tan sólo la que utilices.

Y por último las toallas. El baño no puede convertirse en un almacén de toallas. No deberíamos tener más que “unas de quita y otras de pon”, es decir, las que tenemos en uso y otro juego de repuesto. Tener más de esa cantidad, es un sin sentido. Haz una limpieza de toallas y deshazte de todas las que estén inservibles. Toallas sobrantes, ¡dónalas o recíclalas!

Con nuestra bolsa llena de productos inútiles y el baño vacío de ellos, seguro que te darás cuenta de que ganar espacio y poner orden en esta habitación no es precisamente una misión imposible.

 

Elena Bermúdez

Organizadora profesional